El valor del toro bravo como símbolo cultural y de sostenibilidad
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- 17 dic 2024
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Actualizado: 13 abr
El presidente de la RUCTL destaca la riqueza genética, el impacto medioambiental y el legado de la ganadería brava

Redacción BLOGENART Magazine
MARTES | 17 DICIEMBRE 2024
Antonio Bañuelos, presidente de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia (RUCTL), ha firmado este lunes en el diario ABC un artículo titulado “El valor del toro bravo”, publicado en la sección de Tribuna Abierta. La aparición en las páginas de opinión de un medio de tirada nacional ha permitido poner en valor la importancia de la cría del toro de lidia, una raza autóctona emblemática en España que, sin embargo, permanece como una gran desconocida para la sociedad.
Bañuelos señala que es injusto limitar la percepción pública del toro bravo a los quince minutos de su aparición en una plaza de toros. A través de un argumentario detallado, el presidente de la RUCTL explica las múltiples dimensiones que implica dirigir una ganadería de toros de lidia, desde su riqueza genética, a la que denomina “raza de razas”, hasta su aportación económica y medioambiental al país.
Una raza sostenible y de identidad cultural
En su artículo, Antonio Bañuelos subraya que el toro bravo representa una seña de identidad cultural de España, reconocida incluso fuera de sus fronteras. Aporta datos contundentes que demuestran la sostenibilidad del modelo de cría: “una vaca de bravo dispone de nada menos que cuatro hectáreas de terreno para vivir y pastar”, destaca el ganadero, evidenciando así el respeto al medio ambiente y el equilibrio que supone este sistema de explotación extensiva.
El legado de la RUCTL y su 120 aniversario
El presidente de la RUCTL también aprovecha la ocasión para anunciar que, en 2025, la institución celebrará su 120 aniversario. Un hito que, según Bañuelos, refleja el compromiso histórico de la organización con la defensa y promoción de la cabaña brava, así como de la tauromaquia, a la que define como “un arte universal y milenario”.
Además, Bañuelos agradece la implicación de las nuevas generaciones de ganaderos, quienes, desde hace tres años, ocupan un espacio propio en la RUCTL. Reconoce en ellos una visión renovada y un compromiso firme con el futuro del toro bravo. “Sin toro, no hay tauromaquia”, concluye, enfatizando la necesidad de preservar una cultura que forma parte del patrimonio de España.


